Ana Docavo

Ana Docavo, la artista del mar

La artista Ana Docavo, sobrina del gran poeta Rafael Alberti, presenta su colección de esculturas realizadas con elementos marinos reciclados encontrados en sus inmersiones en los océanos. 

Ana Docavo (Valencia, 1970) es una artista poco convencional, ya que ha abandonado una exitosa carrera profesional en el mundo editorial de los facsímiles de manuscritos medievales más lujosos del mundo, para entregarse a una pasión cuyas salidas eran sin duda inciertas.

El mar, desde pequeña, ha sido siempre el lugar donde ha observado con fascinación los colores del mundo y donde ha ido recogiendo las piezas que ahora componen su colección de arte y su herramienta de trabajo.

Su tío, el gran poeta Rafael Alberti decía que “Si mi voz muriera en tierra, llevadla al nivel del mar y dejadla en la ribera” , algo parecido le sucede a Ana Docavo cuando no está cerca del mar, su máxima afición que ahora ha convertido en oficio, el amor al mar viene en la sangre.

De hecho, estudió ingeniero agrónomo para conocer mejor el mundo de la naturaleza pero más tarde se dio cuenta que ella lo que quería estudiar eran los colores del mar y desde entonces no ha cejado en su empeño de trabajar con esos colores que tantas satisfacciones le han dado en mares de lugares tan lejanos como la Melanesia, islas Palawan y Shian Kan reserva de la biosfera.

Sus obras son ciertamente el reflejo de esos colores que encuentra al sumergirse en el mar; estrellas, erizos, arena, tablas de madera, cuerdas… Cada vez es una sorpresa nueva y un reto confeccionar una obra, algo que Ana Docavo adora.

En palabras de la artista: “Es una felicidad llevar un mar dentro”, como decía mi tío.

Su proyecto actual es la creación de máscaras utilizando grandes crustáceos  en esculturas y cuadros muy decorativos que han encontrado ya su lugar en destinos tan lejanos como Shanghai y Dubai.

*Artículo publicado originalmente en Piel de atún el 29 de abril de 2019.